La imposición sobre productos como tabaco, alcohol y bebidas azucaradas trata de paliar los efectos negativos que su consumo imponen no sólo en quien los consume, sino también en el resto de ciudadanos.

Recientemente se ha abierto el debate sobre posibilidad de implementación de un impuesto para las bebidas azucaradas, la propuesta se basa en los posibles efectos que tendría este impuesto sobre el consumo de dichas bebidas y la reducción de enfermedades como la obesidad.

Las bebidas azucaradas proporcionan calorías con bajo valor nutritivo, y diferentes revisiones sistemáticas han encontrado una correlación entre el consumo de bebidas azucaradas y el incremento del peso corporal. Cada litro de bebidas azucaradas aporta entre 310 y 450 Kcal.

Estudios recientes sugieren que los impuestos sobre las bebidas azucaradas pueden reducir la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, también hay estudios que no identifican esta correlación. Existen otros factores relacionados con la aplicación de un impuesto a las bebidas azucaradas, como es su impacto en las diferentes clases sociales. Se ha descrito que este impuesto tendrá un mayor impacto en las clases sociales bajas, que a su vez son las que están en mayor riesgo de sufrir obesidad o sobrepeso.

Se estima que un incremento del 15% en los impuestos produciría una reducción del 16% en el consumo de estas bebidas, lo que se traduciría en una reducción del 1,5% en la obesidad y del 2,6% en la diabetes. Otro reciente estudio, que tiene en consideración el efecto de la sustitución de los alimentos azucarados, ha sugerido que un incremento en el impuesto del 20% puede lograr una reducción del 4,7% en el consumo del total de calorías en la dieta (y no sólo de las bebidas azucaradas), y que esto puede traducirse en una pérdida de peso corporal anual de hasta 725 gramos.

En conclusión, otros países ya han implementado medidas similares, y basándose en la evidencia sería recomendable considerar este tipo de impuesto para las bebidas azucaradas. Por otro lado, la introducción de este tipo de impuesto perjudicaría la competitividad del sector industrial de bebidas, ya que al verse gravada su producción por un impuesto, este repercutiría directamente sobre el consumidor final del producto elevándose el precio del mismo.

Alberto Diez Gutiérrez

Departamento Impuestos Especiales

AlcosAgemes